El Teso, un barrio de brujas

Cambroncino es una alquería perteneciente al municipio de Caminomorisco en Las Hurdes, esta aldea se encuentra estructurada en tres núcleos o barrios: la zona centro junto a la Iglesia de Santa Catalina, también conocida como de “Las Lástimas”, el “Barrio de Abajo” y el que actualmente se encuentra en ruinas y abandonado “El Teso”.

En sus inicios el barrio de “El Teso” no era más que un conjunto de corrales para animales a las afueras de Cambroncino. Este distrito, hoy despoblado, es famoso por haber sido un gueto de brujas y hechiceras. Y es que existe constancia escrita que a partir del siglo XVI se produjo en la zona un repunte en las prácticas esotéricas. Estas personas eran temidas por sus vecinos, pues consideraban que su comportamiento estaba muy alejado de la condición moral y a menudo eran señaladas como responsables de hacer desaparecer niños recién nacidos, echar mal de ojo, hacer perder la razón a los hombres o poder manejar a su antojo las mentes de cualquiera que osara a desafiarlas. Con el paso de los años estos vecinos considerados “molestos” en sus respectivos municipios vieron peligrar su integridad física y comenzaron a abandonar sus aldeas para establecer su hogar en este barrio. Cuentan los vecinos de Cambroncino que años atrás no era difícil ver a estas brujas y hechiceras en las puertas de sus casas riendo a carcajadas y rodeadas por enormes hogueras que con su humo cubrían los tejados de la alquería.

En los años setenta del pasado siglo comenzó en el barrio un imparable éxodo que ha terminado en su más absoluto abandono. Actualmente el Teso no es más que un conjunto de casas en ruinas estructuras alrededor de una única calle, sin más vida que la de los recuerdos. Este arrabal se encuentra situado en mitad de un campo de escarpadas pizarras y rodeado por pequeños olivares que aún hoy son cultivados por los vecinos de Cambroncino. Cuando uno decide visitar “El Teso” se encuentra inmerso en un ambiente silencioso que transmite una gran paz y sosiego, andando por su calle principal y entre sus casas abandonadas podemos imaginarnos el ambiente poco tranquilizador que debía vivirse cuando se encontraba en todo su apogeo. Las casas se encuentran sumidas en el más absoluto de los abandonos, poco a poco la naturaleza va tomando el control y comienza a devorar las viviendas pudiendo encontrar el interior de los inmuebles totalmente lleno de vegetación haciendo imposible su entrada. Es tal el olvido que vive el barrio que la mayoría de las casas o no tienen puertas o han sido derrumbadas y las pocas techumbres que se mantienen en pie lo hacen en muy malas condiciones. A pesar de todo esto en algunos inmuebles aún se conserva su fachada siendo un claro ejemplo de la típica arquitectura hurdana,

Cerca de este barrio sucedieron dos insólitos hechos que marcaron durante años a los vecinos de la comarca:

 En 1920, muy cerca de “El Teso”, concretamente en el pico de la Corderina, una niña de 12 años, Francisca Sánchez fue abierta en canal y destripada para posteriormente beber su sangre.

El 21 de octubre de 1917 una extraña luminaria causó la muerte al “Tío Colas” tras perseguirlo desde Rivera Oveja hasta El Teso. No pudieron determinar la causa de su fallecimiento.

Fuente: El Paraíso Maldito / Iker Jiménez
gravatar

0 Comentarios

Deja tu comentario