• El ultrajado Cristo del Borrego

    Cierto día las personas que pasaban por una calle de Plasencia comenzaron a escuchar unos agónicos lamentos que parecían provenir de alguna persona moribunda...

  • Colegio abandonado de San Fabián o del Río

    Justo en frente del convento de San Francisco, al otro lado del rio Jerte podemos divisar las ruinas de lo que en su día fue el Colegio de San Fabián y San Sebastián o también conocido como del Rio. Su fundador fue Fabián de Monroy y Carvajal, VII señor de Monroy y VIII señor de Valverde de la Vera, Canónigo-Arcediano de Plasencia y Béjar.

  • Antiguo cementerio judío de Plasencia

    “Hoy mismo pueden verse unos veinte y tantos [sepulcros] abiertos y agrupados... presentando la forma del cuerpo humano envuelto en el sudario hebreo; son una caja abierta desde los pies á los hombros en la forma de ataud, y otra caja abierta en la misma piedra y unida á la anterior recibia la cabeza del cadaver, que luego se cerraba con una losa que cubria este deposito para lo que tenia sus rebajes en todo el borde.”

  • El sacrílego robo del cáliz de San Esteban

    Los hechos acaecieron concretamente el 5 de mayo de 1813, parecían tenerlo todo pensado, estos dos soldados entraron en la iglesia de San Esteban y permanecieron ocultos en la tribuna de la parroquia esperando a que cayese la noche y cerrasen el templo. 

  • María la Brava, una historia de valentía y coraje

    María Rodríguez de Monroy por su valentía y arrojo pasó a la historia como “María la Brava”, sin duda unos de los episodios más impactantes y sangrientos ocurridos en la ciudad de Salamanca durante el siglo XV con la denominada Guerra de Bandos de trasfondo. 

  • El Ícaro de Plasencia

    Mateo Alemán, autor del coro de la Catedral de Plasencia, fue condenado por tallar unas esculturas de escenas procaces en la sillería de dicho coro, con estas esculturas criticaba los vicios de las autoridades eclesiásticas de la época

  • El Medallón de la Muerte

    El medallón de cuerpo bajo de la fachada placentina abierta en el muro del evangelio, nos representa a la muerte con un esqueleto acompañado de una guadaña y una pala

  • Menorga: el reloj que fue regalado a Plasencia por una gitana

    Pero éste, lejos de amilanarse, ordenó montar a las dos gitanas en sendos pollinos y a la vista de todos y con las espaldas desnu¬das, fueron apaleadas mientras eran conducidas a la cárcel de la ciudad.

  • Jesucristo estuvo en Plasencia

    Una fría mañana de enero de 1680 las campanas de la catedral doblaron majestuosas y solemnes, como pocas veces suenan. El cabildo en pleno oficia el funeral. El pueblo, olvidando las risas anteriores, abarrota las naves de la Catedral, en cuestión de momentos, Plasencia ha tomado conciencia de que se le ha muerto una santa.

  • La Sábana Santa de Plasencia

    Las medidas del paño son similares a las de la Sábana Santa, medidas que eran usadas para las mortajas judías del siglo I. Concretamente su tamaño es de 446 centímetros de largo por 139 cm de ancho, de los cuatro lados cuelgan hilos y presillas que debieron ser usados para que pudiera ser expuesta en horizontal o en vertical a modo de estandarte, además cuenta con un reborde de 9 centímetros, que debió estar en la tela desde su manufactura porque hay pintura sobre él.