Lluvias de sapos precedidas de avistamientos Ovnis

A través de la bibliotecaria e historiadora local, Juana Santana Díaz conocemos como en el pueblo cacereño de Alcántara se vivieron dos periodos de tiempo en los que se produjeron extrañas lluvias de animales, que curiosamente fueron precedidas de avistamientos Ovnis, estos hechos sucedieron en las décadas de los años 30 y 70.

La primera, de la que se tiene constancia, ocurrió en 1932, aquel día desde la plaza del pueblo varios vecinos pudieron contemplar dos grandes nubes de color dorado en el cielo, entre ellas se comenzó a formar un remolino horizontal  que tras girar durante unos minutos fue adoptando una apariencia de cigarro puro. Trascurrido algo menos de una hora, las nubes doradas desaparecieron siendo tapadas por nubes de tormenta, que comenzaron a descargar sobre el pueblo. Rápidamente los vecinos pudieron observar como junto a las gotas de agua miles de sapos caían del cielo. Algunos aún guardan en el recuerdo como aquellos días los carros de los agricultores destripaban los batracios a su paso, al ser imposible esquivarlos.

Entre 1932 y 1940 se repitieron al menos en dos ocasiones más este tipo de fenómeno, llenando el pueblo de sapos y en ocasiones de langostas y mosquitos que desprendían un olor nauseabundo.

En 1970 estos extraños sucesos volvieron a repetirse igualmente precedidos de sucesos aéreos inexplicables. El cronista del pueblo Fernando Tostado, experto en la historia local y testigo de aquel suceso cuenta como lo vivió: “Todo comenzó cuando yo trabajaba como guarda en el embalse. Una noche estaba tumbado mirando el cielo y vi una estrella de gran tamaño que iba corriendo de un lado para otro. En un primer momento pensé que se trataba de un satélite, pero pronto me di cuenta que su color amarillento y los movimientos en zig-zag no eran propios de uno de esos aparatos. Aquello se repitió durante tres días seguidos”

Unos días después, una noche oscura y sin luna Fernando caminaba junto a dos vecinos por una sierra cercana al pueblo, iban camino de casa, cuando de repente pudieron distinguir entre la oscuridad un extraño objeto circular del tamaño de una pelota de tenis flotando en el aire en una zona desarbolada. Aquello producía unos destellos muy vivos y realiza extraños movimientos en el aire. Junto en ese preciso instante advirtieron por detrás de aquella luminaria dos columnas de humo que se elevaban desde el suelo. De repente el extraño objeto comenzó a desprender unas pequeñas partículas verdosas y en pocos segundos se elevó desvaneciéndose el espectáculo. Algunos vecinos, afirmaron haber visto en días posteriores una serie de luces misteriosas en el cielo que avanzaban una detrás de otra como si un extraño tren celestial surcara el firmamento.

Lo realmente curioso de este tipo de fenómenos no es tanto la lluvia de animales que puede tener una explicación científica, si no que las lluvias siempre fueran precedidas por avistamientos OVNIS.

En ocasiones, las fuertes corrientes de aire ascendentes que podemos encontrar en una tormenta, son capaces de absorber y empujar hacia el núcleo de la tempestad cualquier objeto y animal que no tenga un gran tamaño, estas corrientes los mantienen dentro siendo desplazados hasta que finalmente la tormenta descarga y todo cede ante la ley de la gravedad produciendo la lluvia mencionada. 

Fuente: Extremadura Misteriosa / José Manuel Frías
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